jueves, 15 de agosto de 2013

Fotos viejas...

No sé si te ha pasado, no se si alguna vez lo has experimentado, no se si lo has sentido, que un día dejas de ser esa chica feliz que eras en las fotos, antes de convertirte en lo que ahora eres, y tomas una de tu estante y te miras al espejo.
¿Qué es lo que vez? Eres tu de pequeña, y sonríes como estas en la foto y en efecto eres tu, pero algo ha cambiado, no lo notas a simple vista, es la misma sonrisa, los mismos ojos, los mismos oyuelos, incluso no has cambiado mucho pero algo falta, algo que hacia la foto más bonita...
Y ¡¡¡chaksss!!! ahí esta, ya lo descubriste, tu sonrisa, hay algo en ella, tus ojos son más tristes reflejan el cansancio de la escuela, de los amigos, incluyo del chico que te dejo y que se fue para siempre de tu vida, lo notas, y quieres regresar el tiempo ser aquella niña sin preocupaciones, con esa sonrisa verdadera que no ocultaba nada, regresar a los tiempos en donde eras feliz y no lo sabías.
Hoy todo ha cambiado, te guardas tus problemas, sufres en silencio, ¿Por qué lo haces? ¿Por qué no lo cuentas? Fácil, porque con el tiempo descubres que las personas te escuchan, pero en realidad no les interesa lo que te sucede, entonces descubres que te ves patética contando tus problemas, dando lastima, y alejando a tus amigos por ser aburrida, ahí es cuando todo empieza a cambiar.
Pero ese día, cuando lo descubres alguien te ve, y te pregunta que si estas bien, tu sientes la necesidad de decirle que no, que te han lastimado mucho, que has perdonado y te han fallado, que quieres cambiar y ser tan mierda como fueron contigo, pero no puedes, y simplemente dices, -estoy bien, solo un poco cansada.
Pero en realidad no estas mintiendo, porque estas cansada de vivir en esta sociedad.
Y llegas a casa y tu mamá te pregunta lo mismo, entonces te preocupas, y piensas, ¿Seré tan obvia? ¿A caso me veo tan mal? Y es ahí cuando te vez en el espejo y haces esa comparación.
Te acuestas en tu cama y piensas, piensas que el mundo no es una fabrica de conseguir deseos, que la sociedad cambia y tu sigues igual, y esperas a que el te marque y te diga:
-¡Hola pequeña, he sido un tonto, todo lo que hemos pasado, todo lo que hemos vivido, todo lo que eramos simplemente juntos, era real, vuelve, te extraño, no se que hacer sin ti!
Pero no sucede y esperas la llamada y nada, solo te quedan los recuerdos, y el bajon inmenso que todo esto te provoca.